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Tip: Cómo evitar que una embarazada se contagie de toxoplasmosis

A pesar de todos los avances médicos, estudios e información sigue existiendo una leyenda negra sobre los supuestos peligros de tener gatos mientras una mujer está embarazada por el miedo a que ella contraiga toxoplasmosis. La posibilidad de que esto suceda es mínima porque para ello deben darse estos cuatros hechos SIMULTÁNEAMENTE:

Que la mujer no haya tenido antes toxoplasmosis, ya que la enfermedad en personas sanas cursa sin síntomas y no puede volver a contraerse. Casi la mitad de los seres humanos han tenido toxoplasmosis en su vida aunque no lo sepan. Teniendo en cuenta que puede contraerse por comer carne poco cocinada o verduras mal lavadas no parece complicado coger la enfermedad por medios a los que normalmente no damos mucha importancia.

Que el gato contraiga por primera vez toxoplasmosis durante el embarazo de su dueña, ya que si la adquirió antes ya no eliminará el parásito en la heces. La reinfección se da en muy pocas veces, solo si el gato tiene su sistema inmunológico muy dañado. El gato contrae la enfermedad con la comida, al comer carne cruda o un animal que cazaron. Alimentándole con pienso no puede coger la enfermedad.

Que las heces del gato permanezcan más de 24-48 horas en la caja de arena. Con menos tiempo las heces no serían contaminantes. Solo es necesario mantener una higiene adecuada de su caja de arena.

– Y por último, que la embarazada lleve hasta su boca las heces. No se contagia por el aire ni por a objetos alrededor. Las heces deben llegar a la boca de la mujer embarazada.

 

Así que en resumen, cómo evitar que una embarazada se contagie de toxoplasmosis de un gato: no permitas que el gato coma carne cruda en esos meses y limpia el arenero con guantes si estás embarazada o que lo haga otra persona. No es nada complicado!!

 

Puedes ver más información en esta revista veterinaria

Tip: El chip puede salvar la vida de tu gato

A pesar de que desde hace años es obligatoria la identificación de los gatos por chip en la mayor parte de comunidades autónomas, aún hoy pocos se identifican. Nuestro gato es posible que sea casero, pero seguro que todos hemos pasado por un instante en el que al entrar en casa se escapa a las escaleras o sale al jardín y salta la valla. En caso de encontrar al gato el Seprona, los veterinarios y las protectoras podrán acceder a nuestros datos y tienen la obligación de avisarnos de que ha sido encontrado, por lo que podremos recuperarlo y llevarlo de vuelta a casa. Pero si el gato lo encuentra una persona que quiere darle un hogar definitivo y el gato no está identificado podrá hacerlo. Es decir, que aunque lo encontremos no tendría la obligación de devolvérnoslo. Aún puede ocurrir un caso peor. Si el gato va a un centro de recogida y no tiene datos de identificación pueden sacrificarlo. Deben cumplir un plazo pero en función de lo llenos que estén (ahora mismo, desbordados) y cómo llegue el gato (probablemente muy nervioso, bastante asustado e incluso en malas condiciones físicas) pueden decidir que este plazo sea apenas de unas horas. Y todo esto se podría solucionar por unos 30 euros, que es lo que viene a costar la implantación. Si aún no le habíais puesto el chip es para planteárselo de nuevo, ¿no os parece?

Todo esto lo explicó muy bien La gatoteca hace ya tiempo: Le identifico porque le quiero

Tip: ¿Tu gato siempre caza a su presa?

A pesar de ser formidables cazadores y tener grandes habilidades para la persecución, un gato salvaje sólo tiene éxito en 1-2 de cada 10 intentos. Si intentas jugar con él simulando una situación de caza (con un plumero que haga de pájaro o un cordel que imite a una serpiente por ejemplo) es mejor que el gato no siempre consiga su presa, ya que el exceso de éxito puede aburrirle. Pero si no la caza nunca puede frustrarle y dejará de jugar…

Tip: Cuidado al arrancar el coche!!

Cuando comienza a hacer frío o llueve los gatos callejeros buscan sitios cálidos donde resguardarse. Los más habituales son los motores y ruedas de los coches, especialmente para las crías. Si el motor se arranca, el gato puede asfixiarse, morir por el calor producido o caerse y morir atropellado. Para evitarlo es importante golpear o levantar el capó, golpear los bajos o tocar el claxon para que el gato salga. Puede asustarse y quedarse quieto, así que es aconsejable esperar unos minutos antes de arrancar y escuchar por si oímos movimiento. Estos consejos pueden salvar vidas.

Más info en Mascothouse

Imágenes sacadas de Google images

Tip: Esterilización temprana para evitar tumores

La esterilización no sólo se realiza para evitar la llegada de bebés que puedan encontrarse sin un hogar, sino por una cuestión de salud. Si la esterilización se produce antes del primer celo se evita la aparición de tumores en un 99%. Si se realiza tras el primer celo, se evita en un 95%. Este porcentaje disminuye tras cada celo. Recuerda que la incisión suele tener una longitud de apenas un par de centímetros  y la recuperación total se produce en unos pocos días.

Fuente: aquí

Imagen de Dimaberkut

Tip: El peligro de las ventanas abiertas en verano

De todos es conocido el gran equilibrio que tienen los gatos. Y el dicho insiste en que sus siete vidas les libran cuando caen de grandes alturas. Pero la realidad es bien distinta. Una caída puede provocar grandes daños internos (algunos incluso letales), y quizá el susto le lleve a echar a correr y perderse. Aunque pueda parecer lo contrario, una caída desde un primer piso puede ser incluso más perjudicial que desde un tercero. El buen tiempo crea multitud de distracciones: bichitos que vuelan, un pájaro que se acerca demasiado, esa flor que se mueve y que casi puede alcanzar… y todo gato es experto en encontrar ese breve instante en el que decidimos abrir un poco la ventana para que corra el aire. Un movimiento demasiado enérgico, un error de cálculo o un exceso de confianza puede hacer que nuestro gato pierda el equilibrio y caiga por una ventana. Actualmente se pueden encontrar redes muy económicas y casi invisibles que permiten que el aire pase y evitan un disgusto para todos.

Tip: Una nariz caliente no es signo de fiebre

Existe la falsa creencia de que es posible saber si un gato tiene fiebre simplemente tocando su nariz. Se asocia su temperatura alta o su sequedad con la fiebre. Pero no siempre es así. La temperatura normal del gato se encuentra en torno a los 38 grados y el propio ambiente puede influir en esta temperatura. Un gato con fiebre que se encuentre en un ambiente frío tendrá fresca la nariz.

Fuente: aquí

Tip: ¿Dónde has puesto el agua?

Los gatos en libertad nunca comen al lado del agua. Es una medida de protección: si hay una presa muerta junto el agua, ésta puede haberse contaminado. Aunque en una casa no existe ese peligro los gatos se sentirán más cómodos si se encuentran en espacios separados. Para favorecer que beban y no sientan temor intenta situar la comida y el agua en habitaciones diferentes, o con una distancia de al menos 2 metros.

 

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