La cuarentena es un plazo de tiempo en el que el animal que llega a casa debe estar aislado de otros animales. El motivo es muy sencillo: por la seguridad de todos ellos.

Cuando se recoge un animal de la calle aparentemente puede verse sano pero hay que tener en cuenta que algunas enfermedades tienen un periodo de incubación o no muestran síntomas evidentes hasta estar avanzada. Este aislamiento permite recoger al animal y ponerle a salvo sin que pueda transmitir ninguna enfermedad durante el plazo en el que las pruebas pueden dar resultados erróneos (falsos positivos o falsos negativos).

Es cierto que en la mayoría de ocasiones el gato recogido de la calle está sano y no causa ningún contagio, pero simplemente plantéate esta cuestión: ¿quieres arriesgarte a que sí pueda contagiar a tus animales? Quieres jugar a la lotería con su salud? Los quieres?

Aunque la propia palabra dice que la cuarentena son 40 días, hay veterinarios que aprueban un periodo MÍNIMO de 3 semanas. Tras este plazo los tests de leucemia e inmunodeficiencia son ya fiables, y podremos haber visto en este tiempo si muestra síntomas de parásitos o alguna otra enfermedad (ojos llorosos, fiebre, no juega, no come, tos, estornudos, diarrea…). Cuanto más tiempo estén separados, más seguridad tendremos de que estamos metiendo a un animal sano en casa.

Tener a nuestros animales vacunados no evita la cuarentena. La vacuna no protege al 100% y el aislamiento también permite detectar otras enfermedades contagiosas como sarna o hongos.

La cuarentena no consiste sólo mantenerle en una habitación aislado sino tomar algunas precauciones extra:
– Lavado de manos al entrar y al salir de la habitación
– Utilizar alguna bata o camisola larga que dejar dentro de la habitación que evite que pueda transferirse nada en la ropa
– Tener al animal en una habitación que se vaya a poder desinfectar fácilmente (si en la habitación ha estado un gato enfermo necesitará una desinfección completa antes de que pueda entrar otro animal)
– No transferir juguetes, comederos, bebederos, transportines entre el animal aislado y el resto de animales de la casa (también habrá que desinfectarlos)
– Visita al veterinario lo antes posible y posibilidad de adelantar desparasitaciones al resto de animales

En el caso de camadas recogidas de la calle no es sólo imprescindible realizar esta cuarentena por lo que ellos puedan tener sino porque su sistema inmunológico todavía no está desarrollado y el contacto con otros animales, aunque estén sanos, podría resultarles letal. Y lo mismo para gatas embarazadas, que pueden transmitir las enfermedades a los gatos que aún no han nacido (como le sucedió a Vera)

Y algo que no debemos olvidar en una cuarentena y que también es imprescindible es pasar tiempo con el animal. Estará solo y aburrido y quizá nervioso por no poder salir y explorar. Es el mejor momento para estar con él, que nos conozca, que se vea querido y cuidado.

Una vez pasado este periodo, si el gato esta bien, testado y vacunado, puede ser presentado al resto de animales de la casa.

La mayoría de protectoras realizan estas cuarentenas. Si adoptas un animal en una de ellas puedes preguntar cuándo se ha recogido, si se ha mantenido aislado del resto de animales o incluso pedir fotos de la habitación en la que ha estado aislado o del test negativo. Una protectora que quiere y cuida a sus animales no se arriesgará a que puedan enfermar y entenderá perfectamente que también quieras asegurarte.

Cuando la cuarentena no se realiza correctamente y la enfermedad llega a tu casa todos tus animales, antes o después, tendrán que enfrentarse a ella. Si quieres a tus animales, no te arriesgues a que pierdan la batalla.