1 de cada 2 gatos que pasa por el veterinario muestra sobrepeso. Como ocurre cada vez más entre las personas, es un problema de salud cada vez más común y al que cada vez se le presta menos atención. Es necesario reconocer la obesidad como una enfermedad que hay que prevenir y tratar.

A pesar de lo mucho que podemos mirar a nuestros gatos su peso suele ser un detalle en el que no siempre nos fijamos. Son elegantes, divertidos, curiosos… pero incluso en ello el peso también tiene mucho que ver. El sobrepeso puede hacer variar todo ese interés por su entorno en una gran apatía. Así que es importante conocerlo, sus consecuencias y cómo evitarlo, porque es bastante fácil que lo desarrollen si no prestamos atención.

 

La obesidad se define como un exceso de peso mayor al 20 % del peso ideal, considerando sobrepeso el exceso superior al 10 % del peso ideal. (Fuente)

 

¿Cómo puedo saber si mi gato tiene sobrepeso?

Aunque la opinión del veterinario siempre es la más importante y la báscula puede darte una pista, puedes controlar su peso con el tacto y mediante la vista.

Debes empezar por palpar sus costillas. Lo ideal es que puedas tocarlas y contarlas fácilmente bajo la piel. Que haya una capa fina de grasa no es preocupante, siempre que sigas siendo capaz de diferenciarlas. Si te resulta complicado hacerlo puedes considerar que hay un exceso de peso.

Lo mismo ocurre con el resto de zonas en las que sobresalen los huesos cadera, como la cadera o los hombros. Debes poder palpar los huesos con un simple toque superficial.

Con la vista también puedes detectar el sobrepeso en tu gato. Una barriguita colgante ya te puede dar una pista pero puedes precisar más. Al mirar a tu gato de perfil debes poder ver el abultamiento de los hombros o el pliegue en el estómago. Si no existe pliegue abdominal, la cintura es apenas visible o el abdomen se ve redondeado, sería conveniente que el gato perdiera peso.

La figura vista desde arriba es aún más sencilla de analizar que de perfil.

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¿Por qué se produce el sobrepeso?

En la mayoría de casos el exceso de peso se produce por falta de ejercicio y actividad. No siempre tenemos el tiempo necesario para que puedan jugar el tiempo que necesitan por lo que debemos crear un ambiente estimulante y que favorezca la actividad del gato. Si se aburre y no se mueve se producirá un desajuste entre la energía que consume y la que gasta, que se traducirá en acumulaciones de grasa.

Se puede enriquecer el ambiente para favorecer la actividad de dos maneras:
Con rotación de juguetes. Si cambiamos cada pocas semanas los juguetes que tiene a su disposición favorecemos la curiosidad y el dinamismo del gato.
Simular la actividad de la caza con el juego haciendo que persiga un ratón, pelotas, plumas en el extremo de un palo…
– Introducir parte del alimento en bolas dispensadoras o juguetes de inteligencia que les haga trabajar para conseguir el pienso.
Enriquecimiento en altura. Poner baldas para que el gato pueda saltar de unas a otras o rascadores hasta el techo para que pueda escalarlos favorecerá que el gato haga ejercicio. También situar el alimento en altura (sobre una mesa por ejemplo) le obligará a hacer un esfuerzo para conseguir su comida, siempre y cuando su capacidad física se lo permita.

Y también hay que recordar que un gato siempre tendrá más actividad viviendo con otro gato con una energía y carácter similar. Cuando dos gatos viven juntos aprenden el uno del otro, juegan, se retan, se sorprenden… Si tu gato vive solo puede venirle muy bien darle un compañero adecuado. Y para aconsejarte cuál es el gato que más se adapta a tu gato y a tu entorno puede ayudarte la protectora más cercana. Recuerda que la solución no es meter un gato cualquiera ni de cualquier manera. Ambos deben ser felices. Debe hacerse con presentaciones adecuadas y decidiendo muy bien qué gato acompañará al vuestro. Introducir en la casa un bebé teniendo un gato anciano y poco activo puede producirle a este estrés por el exceso de energía y de necesidad de atención del cachorro, por ejemplo.

 

El exceso de peso también se puede producir por otras causas, no solo porque el gato tiene poca actividad.

Es vital cuidar el alimento que damos a nuestro gato. Y hacerlo durante toda su vida. Un cachorro no tiene las mismas necesidades que un gato adulto, y ninguno de ellos las mismas que un gato anciano. Y aún puede ser más diferente si el gato está enfermo y necesita una alimentación especial. Mantener el mismo pienso durante toda la vida es un error. Elegir el alimento adecuado a cada situación nos llevará un tiempo de analizar piensos y comprobar etiquetas pero a la larga resulta muy importante para la salud de nuestro gato.

En líneas generales (ya sabéis que cada animal es un mundo y su estilo de vida y características individuales influyen mucho en sus necesidades), el cachorro es el que más energía (calorías) necesita, puesto que está creciendo, sus huesos y músculos se están desarrollando, y tiene mucha actividad. Un gato adulto disminuye su actividad (aunque sí, hay muchos gatos que aún tienen mucha curiosidad y son muy juguetones; ser adulto no significa que dejen de jugar!) así que necesita menos calorías pero siguen necesitando buenas proteínas. El gato senior, a partir de 8 años, es el que menos calorías necesita pues su actividad baja más. Las proteínas deben ser de muy buena calidad, necesita más fibra y más agua.

También es importante tener en cuenta que el sobrepeso puede ser un síntoma de otra enfermedad. Puede estar causado por problemas hormonales como el hipotiroidismo o ser una evidencia de que padece estrés. Los gatos, como algunas personas, comen cuando se aburren pero también cuando tienen ansiedad. Consultar con el especialista es lo más indicado para descartar estos casos.

 

Los humanos como causa de la obesidad

No solo nuestra falta de tiempo y de interacción con los gatos favorece el sobrepeso. También algunas de nuestras actitudes lo promueven.

Es vital ser objetivo a la hora de analizar si el gato tiene sobrepeso o no. Tendemos a mirarlos con cariño y pasar por alto imperfecciones. Y debemos evitar hacerlo. Nuestro gato incluso con unos gramos de más sigue siendo maravilloso, por supuesto. Pero es importante evitar que estos gramos de más se conviertan en un problema para su salud y el primer paso es detectarlos.

Hay personas que tratan de compensar con comida. Lo que sea, las horas que se pasan fuera de casa o el fallecimiento de otro animal de la casa, por ejemplo. El gato es un animal muy inteligente que sabe distinguir perfectamente nuestra forma de sentir y lo que les valoramos. No necesitan comida para saber que los queremos.

Y también saben cómo conseguir lo que quieren. Si tu gato maúlla y le das una chuche para que se calle… ¿qué hara la próxima vez que quiera una chuche? Es muy importante no utilizar la comida como chantaje ni como refuerzo positivo. Puede ser útil temporalmente pero estos refuerzos deben dirigirse a otros métodos inocuos como caricias o tiempo de juego.

Y por último, como Roma no se construyó en un día ni ningún cambio importante se consigue en un fin de semana, es necesario tener constancia.

 

¿Qué problemas puede producir la obesidad?cat-mammal-gray-fauna-whiskers-fat-605724-pxhere.com

El sobrepeso y en mayor medida la obesidad provocan consecuencias de mayor o menor gravedad, físicas y emocionales.

Cuando el exceso de grasa rodea a los órganos vitales, incluyendo al corazón, los comprime y les impide realizar sus funciones correctamente. Aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias y del corazón.

Mayor probabilidad de sufrir un golpe de calor.

Se multiplican las enfermedades relativas a huesos y articulaciones por el exceso de trabajo que deben soportar. Por ejemplo pueden producirse roturas de ligamentos o artrosis.

La dificultad para lavarse puede provocar problemas dermatológicos, por ejemplo por quedar restos de heces en su cuerpo.

La obesidad también provoca afecciones digestivas como el estreñimiento o en casos graves, mayor propensión a una lipidosis hepática.

Además, el riesgo en las operaciones quirúrgicas es mayor y conlleva un proceso más complejo. Debe aplicarse más anestesia ya que la tolera en mayor grado, lo que complica la reanimación.

Hay estudios que asocian el exceso de peso con el desarrollo de tumores.

Y un último dato: Los gatos obesos tienen 4 veces más riesgo de desarrollar diabetes.

La obesidad además provoca un aumento de la apatía y un empeoramiento de su forma física, lo que dificulta el juego y el ejercicio, lo que provoca menor actividad y mayor posibilidad de aumentar de peso. Es un círculo que se autoalimenta.

La obesidad disminuye la calidad y la esperanza de vida.

 

¿Qué hacer para corregir un sobrepeso?

La pérdida de peso en un animal debe hacerse muy lentamente y debe estar supervisada por un veterinario.

Se calcula que el gato no debe bajar más del 1% de su peso por semana

 

El primer paso es controlar la alimentación y animarle a jugar y correr más a menudo. Fuera snacks, picoteos entre horas, evitar latas de comida húmeda con mucha grasa… Y aumentar los ratos que pasamos jugando con ellos.

El alimento que le des debe ser una dieta equilibrada, con gran cantidad de proteínas de calidad, fibra y bajo nivel de calorías. Este tipo de alimento mejora su masa muscular y les sacia con mayor rapidez. Los cereales no son convenientes en estas dietas. Menos carbohidratos disminuyen el índice glucémico y aumentan la sensibilidad a la insulina.

 

Recuerda que todo cambio en la alimentación debe hacerse mediante una transición lenta (empezando por solo unos granos del nuevo pienso y aumentando en un 5% la nueva comida cada semana si el gato tolera bien el cambio)

 

Si has acostumbrado a tu gato a tener acceso a la comida continuamente puedes pasar a poner su ración diaria y no más en su bol, pero no es conveniente que cambies a ponerle comida en varias tomas (o como algunas personas piensan, solo 2 veces al día). El gato puede aumentar su ansiedad si la rutina cambia, y cuando tenga acceso a la comida la comerá con ansia, lo que incluso puede provocar vómitos.

 

Estos consejos deben ayudarte a mantener a tu gato en su peso ideal y a corregirlo si es más alto de lo debido. Puedes seguir leyendo un poco más sobre el tema en este artículo sobre obesidad o el estudio de Affinity sobre obesidad y sobrepeso.