El gato más longevo del mundo falleció a los 32 años de edad. Se llamaba Nutmeg y fue adoptado en Newcastle (Inglaterra) en 1990. Falleció hace tan solo unos meses por problemas respiratorios y cardíacos.

Su título es oficioso, ya que aunque al adoptarlo los veterinarios consideraron que tenía unos 5 años, no ha podido validarse su fecha de nacimiento. El título oficial lo tiene un gato de Texas, Scooter, que falleció en 2016 a la edad de 3 años.

El gato vivo más longevo actualmente es Corduroy, de 26 años de edad. Una preciosidad de gato que esperemos que viva mucho más tiempo junto a su familia humana.

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