Aunque en general solemos dar siempre el mismo pienso a nuestros gatos llega un momento que por necesidades veterinarias, cambios en la fabricación del pienso o el capricho de nuestro peludo, de pronto nos encontramos leyendo miles de etiquetas (bueno, tal vez menos) de nuevas marcas y variedades. ¿Tenéis claro lo que nos dicen esas etiquetas y qué necesitan comer nuestros gatos?

 

Antes de nada, no soy nutricionista. Solo he leído, buscado y escuchado todo lo que he podido…

Los gatos son carnívoros estrictos ultraespecializados. Aunque pueden comer hidratos de carbono y la mayoría de frutas y hortalizas, los gatos siempre van a preferir alimentos ricos en proteínas. No es una cuestión de sabor sino que su propio organismo necesita ese tipo de alimentación y le impulsa a buscarla. De hecho hay estudios que muestran que los gatos son capaces de adecuar su dieta variando entre diversos alimentos para asegurarse de recibir un porcentaje adecuado de proteínas, sin tener en cuenta la palatabilidad (que el sabor le resulte grato).

Tradicionalmente se ha estado dando a los gatos caseros un pienso bajo en proteínas (aumentando los hidratos de carbono) para evitar problemas renales. Teniendo en cuenta que los gatos sólo metabolizan un 10% de los hidratos de carbono que ingieren (frente al 80% de digestibilidad de la proteína bruta), si ofrecemos un pienso bajo en proteínas y rico en hidratos nuestro peludo no estará recibiendo todos los nutrientes que necesita. Es decir, es importante mantener un porcentaje adecuado de proteínas porque su déficit produce deficiencias que conllevan otras enfermedades pero sin pasarnos, que el exceso de proteínas genera una carga de desecho de nitrógeno que se acumula en la orina y es la que puede producir el problema renal.

También es importante el tipo de materia que se le da al gatete. Los piensos que tienen un porcentaje más alto de materia fresca y que, por lo general, están libres de hidratos de carbono, suelen tener porcentajes más altos de grasa y calorías. No es malo a priori, siempre que el gato pueda quemar esa grasa con sus juegos o su actividad diaria. Un gato casero no se mueve tanto como si estuviera en la naturaleza así que un exceso de calorías en la dieta si no se gestiona correctamente, puede llevar a obesidad.

Hablar de un pienso rico en materia fresca no significa que lleve más agua que si se basa en carne deshidratada, cuidado al hacer esa relación. La carne fresca se deseca en el proceso de preparación. La única diferencia con la carne deshidratada es que ésta ya la compró el fabricante deshidratada, no la desecó él. Los piensos felinos suelen contener solo un 8-10% de agua. Aunque el gato es un experto en extraer el agua de su alimento sigue siendo muy insuficiente, es necesario que beba (y no son proclives a hacerlo). Es una buena opción para aumentar la ingesta de agua que el gato tome cada día un poco de comida húmeda (que tiene una humedad de un 60% más o menos) e incluso añadirle una cucharadita de agua adicional. Si has pensado que entonces es mejor alimentarle con latitas en vez de pienso también tienes que tener cuidado porque muchas latas que dicen que son una alimentación completa en realidad no tiene los nutrientes necesarios para que el gato se alimente solo con ellas. Nuevamente, marketing. Pero hoy no vamos a hablar de eso…

Y además, para tener una buena salud necesitan algunas sustancias (taurina por ejemplo) que solo pueden encontrar en la comida (no la pueden fabricar) y cuyo déficit puede producir enfermedades importantes como problemas de corazón.

Son muchas cosas a tener en cuenta como para guiarnos al comprar su alimento sólo por lo que destaca el departamento de marketing del fabricante en la portada de sus productos…

 

Para qué sirve cada nutriente y su importancia

 

PROTEÍNAS: En la alimentación, constituyen la fuente fundamental de energía y de aminoácidos esenciales que al digerirse darán lugar a nuevas proteínas y aminoácidos básicos para el funcionamiento correcto del metabolismo de nuestro gato. Las proteínas forman parte de estructuras básicas como los tendones, ligamentos, piel, pelo… Además intervienen en la actividad muscular, el crecimiento o el sistema inmunológico. Por edad, los cachorros necesitan más proteínas que los adultos.

No todas las proteínas son iguales, sino que el organismo de un gato puede utilizarlas dependiendo de su digestibilidad y su calidad o “valor biológico”. Se dice que una proteína tiene un valor biológico elevado cuando proporciona los aminoácidos esenciales en cantidades lo más cercanas posible a los requerimientos. Las proteínas que tienen un elevado valor biológico y son muy digestibles (se absorben y “aprovechan” en un elevado porcentaje), suelen ser las de precio más elevado, pero se necesita una cantidad menor para satisfacer las necesidades del animal. Traducido, aunque los piensos de calidad alta tienen un precio más elevado que los de calidad baja también hay que tener en cuenta que necesitarán comer menos para estar saciados y cubrir sus necesidades por lo que haciendo cálculos no resultan mucho más caros y aportan muchas más ventajas (como evitar enfermedades que terminen requiriendo visitas veterinarias y medicación).

Sobre el porcentaje adecuado de proteínas, cito:

“Hoy en día se establece que el mínimo porcentaje de proteínas que debe contener el pienso es de un 35%. Los nutricionistas felinos más puristas están sugiriendo alimentar a nuestros gatos con piensos específicos para gatos diabéticos, ya que son los más altos en proteínas, con porcentajes de más del 60%.”

Aunque son 11 los aminoácidos esenciales que el gato no puede producir por si mismo (y que por tanto debe contener el pienso) hay 2 especialmente importantes:

  • Arginina: Los gatos requieren más arginina que otros animales, puesto que carecen de la enzima necesaria en su intestino. Cuando se digiere una comida, la proteína se descompone, produciendo subproductos, tales como amoníaco. Los gatos requieren arginina para hacer enzimas que usa el hígado para eliminar estos subproductos del cuerpo. Cuando el amoniaco no se borra y se acumula, produce síntomas de toxicidad. Una deficiencia de arginina puede causar babeo, vómitos, letargo e incluso convulsiones.
  • Taurina: Este aminoácido tan sólo está presente en los tejidos animales, no en los vegetales. Los gatos no solo no la producen sino que la absorción de esta sustancia en el intestino es parcial. Es responsable de numerosos procesos vitales: participa en la formación de las sales biliares que ayudan a la digestión de grasas y absorción de vitaminas solubles, es necesaria para la función cardíaca, el cerebro y el sistema nervioso, la función inmunitaria, los ojos, la reproducción de las hembras y el crecimiento del feto. Según apunta la FEDIAF (European Pet Food Industry Federation), en los alimentos enlatados sometidos a tratamiento térmico la disponibilidad de taurina es menor, por lo que un alimento húmedo sometido a tratamiento térmico para gatos necesita contener aproximadamente entre 2 y 2,5 veces más taurina que un alimento seco extrusionado* (que debe tener en torno a un 0.2%)

El resto de aminoácidos (hasta llegar a 20) pueden ser sintetizados en el hígado a partir de carbono y nitrógeno, y son llamados aminoácidos no esenciales, ya que no es necesario que estén presentes en la dieta.

 

Un apunte, como indica Protección felina “es fundamental asegurarse de que en los envases no ponga sólo la cantidad de proteína, sino que especifiquen el origen de la misma. No es lo mismo “35% proteína de origen animal” (cualquier cosa menos carne), que “35% proteína de carne de pollo”. Y es que hay algo que nos ayudará a entender la calidad de los productos que nos presenta: por puro marketing, si la marca está utilizando buenos productos, lo dejará claro en su información. Si no especifica o no queda claro qué productos utilizan, no son tan buenos…

 

CARBOHIDRATOS: Cuando leamos en la etiqueta del pienso que incluye cereales, ahí tenemos a los carbohidratos. Algunas de las fuentes de carbohidratos que se utilizan son maíz, arroz, trigo o avena. Aunque los gatos tienen enzimas para poder digerir los hidratos de carbono y obtener energía a partir de ellos, no pueden digerir todos de la misma manera. El intestino del gato es muy corto, preparado para digerir proteínas animales (las vísceras, la carne, los huesos… al comer un ratoncillo, un pájaro…) y aunque pueden tolerar pequeñas cantidades de cereales o verduras (por ejemplo lo que había en el estómago de esos animalillos), en la naturaleza un felino libre se alimenta de carne y no de plantas.

De los hidratos de carbono se obtiene almidón, primo hermano del azúcar. Proporciona energía pero aproximadamente la mitad de lo que aporta el mismo peso en grasas (recordad que antes mencionaba que un pienso de mejor calidad hace que el gato coma menos). La digestión también es diferente. Para empezar le produce mayor cantidad de gases y sensación de hinchazón. Los cereales necesitan mucho más agua para digerirlos y dado que el gato no es muy proclive a beber, supone un esfuerzo extra para su su páncreas, que a la vez genera un exceso de insulina.

La fibra se incluye dentro de los carbohidratos. Aunque no la digiere el intestino, es necesaria para un buen funcionamiento del tracto gastrointestinal. Como fuente de fibra se utilizan principalmente la pulpa de remolacha y la celulosa. La fibra se publicita en los piensos como el medio para eliminar las bolas de pelo o ayuda para adelgazar en los piensos light. En realidad lo que provoca el exceso de fibra es una mala digestión, perdiendo nutrientes útiles e importantes en el proceso, y una mala asimilación de la taurina. El contenido de fibra en el pienso por tanto se recomienda por debajo del 5%.

 

GRASAS: Son imprescindibles, no se pueden eliminar de la dieta del gato. Los gatos necesitan grasas de los dos tipos que existen, las grasas saturadas o sólidas y las insaturadas, líquidas. Las primeras tienen un origen animal y son vitales para el organismo (son el vehículo para la ingesta de las vitaminas liposolubles, influyen en la capacidad muscular, el pelo, una piel saludable y sin alergias, una cicatrización rápida…), las segundas son las responsables de la energía del gato. Las grasas tienen entre 2 y 4 veces más energía que las proteínas. Se recomienda que aproximadamente el 10-30% de la ingestión de calorías sea en forma de grasas (en función de la edad y la actividad del gato).

Los ácidos grasos esenciales están presentes en las grasas y son los que el cuerpo no puede sintetizar y por tanto deben ser ingeridos con la dieta. Los más conocidos son el omega-6 y el omega-3, y existen varios tipos de ellos. Los ácidos omega-6 mas importantes para los gatos son ácido araquidónico y ácido linoleico, que entre otras cosas son necesarios para un desarrollo saludable del cerebro, reduce la formación del colesterol, mejora el sistema inmunológico y las transmisiones nerviosas. Por tanto es importantísimo en el desarrollo del cachorro. Estos ácidos grasos se encuentran en la carne, los huevos y los lácteos. Los ácidos grasos omega-3 aparecen en las harinas de pescado y en algunas variedades de plantas afines como el lino.

Pero como en el resto de componentes nutricionales, su exceso puede producir problemas. El exceso del omega-6 puede irónicamente generar también problemas en la piel de los gatos. El omega-3 funciona como corrector. La función de los ácidos grasos omega-3 ayudan a la consolidación de las membranas celulares y al funcionamiento del sistema nervioso e inmunitario. En general, la proporción ideal entre omega-6 y omega-3 está en torno al 5:1 (habitualmente se encuentra en proporción 3:1).

 

MINERALES Y VITAMINAS: Aunque no llegan a ser ni el 1% del cuerpo del gato, su presencia y su equilibrio es vital ya que intervienen en la formación de cartílago, la función de los músculos y el sistema nervioso, el transporte de oxígeno o la producción de hormonas entre otras muchas funciones y procesos químicos del cuerpo.

Algunas de las funciones de los minerales que podemos encontrar en los piensos (y que son necesarios en mayor o menor medida) son:

  • Calcio. Forma huesos y dientes. Es fundamental para la transmisión de impulsos nerviosos y la contracción de los músculos.
  • Fósforo. Participa en la formación de huesos y dientes e interviene en la actividad nerviosa y muscular. Es un componente de las membranas de las células.
  • Sodio. Controla el equilibrio de líquidos en el cuerpo y el pH del organismo. Participa en la regulación de la tensión arterial y en la función muscular.
  • Cloro. Interviene en el control del contenido de agua dentro y fuera de las células, en la transmisión del impulso nervioso y en la actividad muscular.
  • Potasio. Participa en el equilibrio de los líquidos y en el mantenimiento del pH, en la actividad muscular y en el metabolismo de los hidratos de carbono. El corazón es muy sensible a cambios en el potasio.
  • Magnesio. Es un componente de los huesos e interviene en la contracción muscular, en la propagación de impulsos nerviosos y en la síntesis de proteínas.
  • Azufre. Esencial para la formación de los tejidos. Ayuda a mantener el pH del organismo y el funcionamiento del hígado.
  • Hierro. Forma parte de la hemoglobina. Es necesario para la utilización de las vitaminas del grupo B, colabora en las defensas del organismo y es fundamental para el sistema nervioso.
  • Flúor. Interviene en la formación y el mantenimiento de huesos y dientes y en diversas reacciones del organismo.
  • Yodo. Importantísimo en la formación de hormonas tiroideas.
  • Cinc. Participa en el transporte de vitamina A y en más de 100 reacciones del organismo.
  • Cromo. Interviene en la obtención de energía a partir de grasas e hidratos de carbono.
  • Selenio. Elemento antioxidante necesario para el buen funcionamiento de las células. También participa en el metabolismo de la grasa y de la vitamina E.
  • Manganeso. Actúa como activador de reacciones químicas en el organismo.
  • Cobre. Interviene en el crecimiento y en la formación de glóbulos rojos.
  • Cobalto. Participa en la obtención de energía y en la formación de la hemoglobina.

 

Los minerales no son independientes unos de otros. Por ejemplo el magnesio se relaciona con el calcio y el fósforo, ya que es necesario para su absorción, así como para la vitamina C o E. El exceso de magnesio puede llevar a la formación de cristales en la orina, aunque no depende solo de la cantidad de magnesio ingerido sino la relación con el resto de minerales (sobre todo calcio y fósforo), el agua consumida y el pH de su orina. Una cantidad aceptable de magnesio en el pienso debe encontrarse entre 0,05-0,1% en base seca, y el ratio con el calcio y fósforo puede considerarse aceptable de la siguiente manera: Calcio 1,3 : Fósforo 1 : Magnesio 0,6

 

Las vitaminas son indispensables en pequeñas cantidades para el desarrollo y buen funcionamiento del organismo, y su falta puede causar enfermedades de diversa magnitud:

  • A (retinol). Indispensable para el mantenimiento de la piel, el pelo, las mucosas y el crecimiento de los huesos y los dientes.
  • B1 (tiamina). Ayuda al cuerpo a obtener energía a partir de los hidratos de carbono; necesaria para el crecimiento y el desarrollo normal.
  • B2 (riboflavina). Ayuda al cuerpo a obtener energía a partir de las proteínas, las grasas y los hidratos de carbono.
  • B3 (niacina). Participa en el metabolismo de los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas.
  • B5 (ácido pantonténico). Componente esencial para la digestión de todos los nutrientes.
  • B6 (piridoxina). Ayuda en la construcción de los tejidos corporales.
  • B8 (biotina). Participa en el metabolismo de las proteínas, las grasas y los carbohidratos.
  • B9 (ácido fólico). Está involucrada en la producción de glóbulos rojos.
  • B12 (cianocobalamina). Ayuda al desarrollo celular, el funcionamiento del sistema nervioso y el metabolismo de proteínas y grasas.
  • C (ácido ascórbico). Esencial para la formación de músculos, vasos sanguíneos, huesos y dientes. Ayuda en la absorción del hierro y en la cicatrización.
  • D3 (colecalciferol). Fundamental para la absorción del calcio y del fósforo. Participa en el mantenimiento de la actividad del corazón y del sistema nervioso.
  • E (alfa tocoferol). Antioxidante que protege a células, tejidos y órganos de los daños causados por sustancias inestables llamadas radicales libres.
  • K (menadiona). Esencial para la coagulación.

 

ENERGÍA METABOLIZABLE: Es la energía que realmente aprovecha el gatete y que proviene de la digestión de los ingredientes. Los piensos de alta calidad suelen ser muy energéticos, en torno a las 4000kcal/kg. Como comenté antes, cuanta más calidad tenga un pienso antes le saciará, comerá menos, por lo que la energía es importante en relación al resto de ingredientes.

 

Y ahora que ya hemos visto los nutrientes, vamos con la segunda parte: cenizas, subproductos, estrategias de marketing, los valores recomendados de cada nutriente… e incluso un par de ideas para comparar piensos.

 

 

 

*Extrusión: Proceso por el cual las materias primas se transforman en el interior de un tubo mediante una combinación de humedad, presión, calor y
corte mecánico