Los gatos tricolores son, salvo excepciones, siempre hembras. Los colores naranja y negro del pelaje se transmiten a través del cromosoma X. Como los machos sólo tienen un cromosoma X (son XY frente a las hembras, que son XX) sólo pueden tener uno de los colores (además del blanco que lo llevan todos “de serie”). Los machos tricolores lo son por tener como cromosomas XXY debido a algún tipo de alteración genética, que también les provoca infertilidad. A falta de estudios oficiales en internet se da por válida la proporción “sólo lo 1 de cada 3000 gatos tricolores es macho y sólo 1 de cada 10000 es un macho fértil”.

Además hay diferentes tipos de patrones tricolor: grandes manchas diferenciadas en las que predomina el blanco (calicó), un patron atigrado en el que se distinguen las rayas de cada color y las gatas carey, en las que no se puede distinguir manchas claras sino que todos los colores se entremezclan.

El gatito que da imagen a este artículo es un gato macho tricolor, una de esas preciosas rarezas. Podéis ver más imágenes suyas y de sus dos compañeros en su cuenta de Instagram.

Y podéis aprender más sobre los tricolor por ejemplo aquí.