Los gatos son animales territoriales y rutinarios. No les gustan los cambios, y un traslado a un sitio desconocido supone para la mayoría de ellos un gran estrés. Aunque los bebés suelen adaptarse bien a los cambios y algunos gatos se acostumbran con el tiempo a los viajes, casi todos los que tenemos gatos adultos debemos buscar alternativas para ellos en épocas de vacaciones o ausencias prolongadas. Según la personalidad de cada gato, cada situación, el momento y las necesidades habrá que evaluar si la mejor opción es dejarle en casa al cuidado de un conocido, llevarle en el viaje o que se encargue de su cuidado un profesional, en casa o en una residencia felina. Siempre debemos asegurar que la salud de nuestros gatos, física y mental, estará bien durante este periodo, teniendo en cuenta todos los ámbitos (asegurar que no puede quedarse encerrado en una habitación, que un accidente no puede dejarle sin agua o buscar opiniones y asegurar mediante un contrato la relación con el profesional que acudirá a la casa, por ejemplo).

Os recomiendo un buen artículo de Laura Trillo que habla sobre todas las posibles alternativas, con enlaces informativos y un directorio de profesionales que pueden cuidar de vuestro gato en vuestra ausencia.