Hace algunos años, no muchos en realidad, lo único que sabía es que había gatos viviendo en la calle. Y había escuchado que traían enfermedades y que eran molestos. Con el tiempo ya sé que todo esto no es cierto, pero sigo teniendo amigos que aún lo piensan. Sirva este artículo para ellos, para que conozcan qué es una colonia, cómo se realiza su control y por qué son buenas para todos nosotros.

Una colonia controlada de gatos es un grupo estable de gatos, que conviven en un espacio generalmente urbano (solares, patios…) y que son alimentados, esterilizados y cuidados sanitariamente. Con frecuencia son voluntarios preparados o vecinos desinteresados los que se encargan de estas gestiones. Actualmente la colonia es la forma más habitual en la que viven los gatos en la calle.

Un gato que vive en la calle está expuesto continuamente a grandes peligros: atropellos, ataques de perros, enfermedades, intoxicaciones o lo que es peor, el maltrato de personas o de jóvenes. Para minimizar estos riesgos los gatos tienden a agruparse, con una estructura concreta y conocida.

Las colonias son estables tanto en el espacio que habitan como en su composición, y suelen estar formadas por un macho adulto, varias hembras generalmente emparentadas y algunos machos jóvenes. Los gatos son territoriales, por lo que el macho es el encargado de evitar que otros machos se apareen con las hembras o ataquen a algún miembro de su grupo. Las camadas se cuidan entre varias hembras y los miembros se protegen entre ellos. No suelen aceptar la incorporación de otros miembros adultos por si suponen una amenaza para la estructura o la salud del grupo.

Un gato doméstico no es capaz de vivir en las calles

Cuando vemos que se encuentra solo vagando por las calles suele ser un gato doméstico, probablemente perdido o abandonado. Es habitual pensar que un gato doméstico, por ser un felino, es capaz de vivir perfectamente en la calle, pero no es cierto. Cuando se le abandona aparte de la confusión y tristeza que pueda sufrir, no es capaz de abordar las cuestiones prácticas que le adaptarían al nuevo medio. Acostumbrado a comer pienso no sabe dónde encontrar comida ni cómo cazarlos, por lo que con frecuencia puede morir de inanición o intoxicado por alimentarse de comida en malas condiciones o no válida para ellos. También encuentra grandes dificultades para integrarse en una colonia, en la que ya existe una estructura de gatos con un comportamiento muy diferente y no hay contacto humano, al que está acostumbrado.

Por qué fomentar las colonias

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Colonia controlada (Imagen del blog Notigatos)

Ahora bien, las colonias , sobre todo en una gran ciudad, necesitan de la colaboración de todos. Y es importante hacerlo por dos motivos: por motivos humanitarios de cara al bienestar de los animales y por los beneficios que obtiene la propia sociedad de ellos.

Para los animales es beneficioso vivir en una colonia controlada porque tendrán alimento y agua disponibles, evitando la exposición a peligros como atropellos o ataques. Además si se produce una enfermedad o accidente en alguno de los gatos, la persona que controle la colonia podrá realizar las acciones más convenientes para su curación y evitar su sufrimiento en la medida de lo posible.

Algo importante y que no todo el mundo sabe: el índice de enfermedades entre gatos callejeros y domésticos es muy similar. Y como una colonia solo tiene contacto con las personas que les cuidan y evitan el acercamiento a todos los demás, es imposible que puedan transmitir nada.

Pero no es solo su bienestar lo que mejora al favorecer que vivan en colonias controladas. También el de todos los vecinos. Algunos de los beneficios que traen estas colonias al barrio son:

  • Son excelentes cazadores, por lo que ejercen una función de control de plagas de cucarachas, ratas y palomas. Estos animales pueden transmitir enfermedades y tratan de alimentarse de los restos de los vecinos, por lo que al huir a otras zonas sin felinos
  • Al tener sus necesidades cubiertas, los gatos no necesitan acercarse a las zonas vecinales buscando comida, lo que para algunas personas se considera una molestia
  • Al ser territoriales la presencia de una colonia evitará la llegada de nuevos gatos a la zona
  • Y sobre todo, dado que en las colonias controladas se esteriliza a los gatos, se evitan las peleas y maullidos que se producen en las épocas de celo

Para los que no están de acuerdo con la existencia de estas colonias, algunas acciones como no alimentarlos o matarlos pueden producir el efecto contrario al que buscan. La no alimentación moverá a los gatos a salir de su territorio para buscar comida (o la muerte por inanición, que es una forma muy cruel de maltrato). La muerte de la colonia sólo provocará la aparición de nuevos gatos, ya que se crea una espacio relativamente seguro con acceso a alimento no ocupado por otro grupo.

Está claro, tener una colonia felina controlada en el barrio es algo bueno. Pero no por ello debemos echarnos a la calle a buscar colonias sin tener más información. Hay algunas cosas que debemos evitar, y que se nos pueden pasar por la cabeza fácilmente.

Puede surgirnos la tentación de llevar restos de vuestra comida a una colonia, pero es mejor no hacerlo. Nuestra comida puede producir más suciedad que el pienso seco que se les suele dar. Además, al no conocer las necesidades de esos gatos concretos es posible que esa comida les produzca alergia o les resulte tóxica.

Es posible que la interacción con la colonia nos mueva a adoptar a uno de ellos y llevarlo a casa. Para algunos de ellos, ser adoptados supone una gran mejoría pero no todos los gatos de una colonia pueden adaptarse a vivir en una casa. Un gato adulto criado en la calle se sentirá asustado ante un cambio de ambiente tan drástico y es posible que nunca se adapte.

Antes de intentar atrapar a un gato o tratar de participar en sus cuidados es muy importante hablar con las personas que estén controlando esa colonia, o directamente con las protectoras de la zona, que podrán aconsejar en temas de adopción, necesidades y ayuda que puedan necesitar.

Algunas fuentes para seguir leyendo sobre las colonias felinas: Terapia felina, Notigatos (y este también) y Cosas de gatos.

En este artículo no he comentado nada sobre la parte de la esterilización, una cuestión imprescindible de una colonia controlada. En unos días os dejaré información sobre el método CES y por qué es tan importante para el bienestar de los gatos y de los vecinos.